lunes, 25 de diciembre de 2006

El odio a los sentidos


Un día esta hecho y desecho por un momento clave y sin duda necesario para las 24 horas de acción, pausa, stop, play;es el abrir los ojos. Y Decimos otro día transparente escrito en: lluvia, amores, desamores, soledad, amigos, salidas, pelotas de fútbol golpeando tu cara, besos golpeando tu cara, miradas golpeando tu cara, palabras rompiendo tu cara, pequeños olores, grandes sabores o vacíos mentales, empiezan ahora. Es en ese momento en que te dices que pie pisa primero? el izquierdo suele llevar la delantera, pero aun así ,existen muchos yo derechos.


Si tú eres izquierdo, piérdete, cámbiate o estrangúlate, te será silenciosamente imposible dar pasos derechos, dar pasos con efecto. Pero hoy es el día del yo pie izquierdo para darle identidad al protagonista de estas letras.


Tocándose y pensándose vivo, lo lógico sería que el yo izquierdo empezara a respirar, respira, inhala, exhala, pero respírate a ti mismo, no al de al lado, pero llega su nariz inteligente a oler lo mismo que la vida de al lado. Digo, para ahorrarse el identificar nuevos reales olores. El yo izquierdo empieza así a oler un único olor y la felicidad autentica, falsa, roja, verde, pigmentada o extraña, empieza a irritarle. Oler algo que no sea una ventana cerrada, un sol aislado, una sombra sin personalidad o una correcta manera de ser y sentir, es algo que no tolera, no acepta y no perdona. El yo derecho susceptible ante esa boca entreabierta de tanta verdad falsa, se afecta de ese brillante sentido acusador del yo izquierdo, e intenta cambiar. Se dirige a otros yo derecho normales para rehabilitarse y es que como dice el yo izquierdo, esos siguen a las moscas pornográficas justas, esos siguen represiones y deseos no pecadores. Pero el yo derecho queda incompleto, no se contagia de la tendencia a la no conciencia, a la no libertad. Y grita al cielo, a Dios, al silencio, a un sueño y sobre todo a yo izquierdo y su sociedad en decadencia personal. Grita, quedando su espíritu en movimiento, su envoltura moral sonríe y sabe que su elección no implica pecado, implica amor, y un corazón que viene de la palabra coraje.